Llegué a casa borracha y terminé haciéndome un dedo enorme

09:09 min - 04/06/2015 - 2.457 visitas
Llegué a casa borracha y terminé haciéndome un dedo enorme Cuando llegué a casa de fiesta llevaba un calentón de la ostia, en la discoteca había calentado a un par pero ninguno me terminó convenciendo, así que me tocaba consolarme. Me quité el vestido, me senté en el salón y me di placer a mí misma. No es lo mismo que follar, pero oye, me hizo el apaño.